La peregrinación del Divino Niño del Milagro Eucarístico continúa su recorrido por Lima, preparando los corazones de la feligresía para la esperada visita de Su Santidad, el Papa León XIV. Durante el mes de mayo, la sagrada imagen tuvo el honor de ser acogida en la parroquia San Juan María Vianney, en el distrito de Magdalena del Mar, donde permaneció durante una semana de profunda oración y encuentro comunitario.
La solemne Eucaristía central fue oficiada por el P. Luis Fernando Gonzáles Castillo, quien compartió un mensaje sobre la centralidad de la Eucaristía en la vida del cristiano. En su homilía, destacó la importancia de abrir las puertas del corazón al Señor y permitir que Su presencia real guíe la construcción de una sociedad más justa y fraterna. Durante toda esa semana de gracia, la comunidad de Magdalena del Mar se volcó en oración, participando activamente en las diversas actividades organizadas y fortaleciendo el tejido espiritual de la Iglesia.
Un testimonio de fe que florece en la comunidad
Este tiempo de gracia comunitaria también fue el escenario de una hermosa historia de fidelidad y promesa cumplida. Se compartió el emotivo testimonio de Gabriel Crosby Sánchez, quien hoy sirve con devoción como acólito en esta casa de Dios.
Para Arabella Sánchez, madre de Gabriel, este momento estuvo lleno de una emoción profunda. Con el corazón lleno de gratitud, recordó cómo desde que Gabriel era apenas un bebé, lo ofreció al servicio del Señor bajo la intercesión del Niño del Milagro. Cada sábado, cumpliendo con fe su compromiso, Arabella lo llevó a las Misas de Promesa, cultivando en su hijo el amor por el servicio al Altar.
Ver hoy a Gabriel como acólito, sirviendo durante la permanencia de la sagrada imagen en su parroquia, es el fruto de esa semilla de fe sembrada con constancia y amor maternal. Su vida es un recordatorio de que, cuando entregamos nuestros hijos al Señor desde la cuna, la promesa de Dios siempre se cumple en el tiempo perfecto.



Agradecimiento final
El grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 agradeció profundamente al P. Luis Fernando y a toda la feligresía de la parroquia San Juan María Vianney por la cálida acogida y por permitir que el mensaje del Divino Niño del Milagro permanezca con fuerza en cada rincón de Lima. En esta peregrinación hacia la llegada del Papa León XIV, testimonios como el de Gabriel y Arabella invitan a reafirmar el compromiso cristiano. ¡Que el Divino Niño del Milagro siga bendiciendo a cada familia que hace del servicio a Dios el centro de sus vidas!





