En un ambiente de profunda devoción y alegría, la parroquia San Pedro El Pescador se convirtió en el foco de la fe eucarística este mes de abril. Con la presencia de la sagrada imagen del Divino Niño del Milagro Eucarístico, se celebró la cuarta misa del año, en el marco del «Itinerario de Fe» –promovido por el grupo Milagro Eucarístico Perú 1649- que recorre las principales comunidades de la capital.
En enero de este año, el grupo «Milagro Eucarístico Perú 1649» inició una histórica peregrinación para difundir la historia del único milagro eucarístico del país ocurrido en Ciudad Eten en 1649. Este recorrido ha llevado la sagrada imagen por puntos emblemáticos:
- Enero: Catedral de Lima.
- Febrero: Catedral de la Diócesis de Carabayllo (Comas).
- Marzo: Catedral San Pedro (Lurín).
- Abril: Parroquia San Pedro El Pescador (Bellavista).


Emaús y Eten: Un encuentro con los humildes
La misa de abril fue oficiada por el padre Walter Malca, quien en una emotiva homilía vinculó el relato bíblico de los discípulos de Emaús con las apariciones de 1649. El padre Malca subrayó que, al igual que en Emaús, Jesús se manifiesta en «la fracción del pan» y elige pueblos sencillos y humildes para revelar su amor.
«Dios no se pone del lado de los poderosos, sino de la gente de corazón humilde», afirmó el párroco, recordando que tanto Emaús como el Eten de antaño eran comunidades pequeñas, similares a los escenarios de Fátima o Guadalupe. Asimismo, destacó que la presencia real de Cristo en la hostia es un bálsamo para la «sanación interior» de quienes, como los discípulos, caminan heridos emocionalmente.


Voz profética y devoción papal
Durante el mensaje, se resaltó la figura del Papa León XIV como un profeta de nuestro tiempo. Se recordó que el actual Sumo Pontífice, en su etapa como Obispo de Chiclayo, fue un ferviente promotor de la devoción al Niño de Eten y solía celebrar la Santa Misa en su honor cada año. Su labor actual, denunciando las injusticias y los «negocios» de la guerra, resuena con la sencillez del mensaje que el Niño del Milagro trae a las familias peruanas.
La visita también marcó el inicio oficial del programa de Catequesis en la parroquia. Decenas de niños recibieron la imagen con globos y cánticos, ubicándola en un altar especialmente preparado para la ocasión. El padre Malca exhortó a la comunidad a convertirse en una «Parroquia Eucarística» real, donde la comunión no sea solo un rito, sino una convivencia fraternal alejada de intereses sociales. Los pequeños –acompañados de sus padres y catequistas—vivieron momentos de algarabía tras culminar la misa y entre cánticos y dinámicas, reforzaron su amor a Jesús.
Debido al gran fervor de los fieles de Bellavista y alrededores, la imagen del Divino Niño permanecerá en la parroquia San Pedro El Pescador hasta el domingo 26 de abril. Se invita a todas las familias a acudir para meditar y contemplar este regalo de fe que une a Chiclayo con la capital.








