Hay más satisfacción en dar que en recibir, y bajo ese principio el grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 viene desarrollando su labor de evangelización y difusión. Con esa filosofía de vida, el hermano Manuel Reque Nuntón obsequió estampas del milagro a una delegación de fieles que llegó desde la Diócesis de Chosica, en un gesto sencillo que refleja el espíritu de generosidad que anima al grupo.
Esta muestra de fraternidad se enmarca en las misas mensuales que el grupo celebra en Lima con el propósito de dar a conocer el milagro eucarístico de Eten, acontecimiento de fe ocurrido en 1649 en tierras lambayecanas. Cada celebración se ha convertido en un espacio de encuentro, oración y testimonio, donde se comparte la historia de este prodigio que forma parte del patrimonio espiritual del Perú.
En el mes de febrero, el grupo tuvo la oportunidad de visitar la Diócesis de Chosica, donde fue recibido con calidez. Aquella experiencia dejó una huella profunda en los integrantes, quienes encontraron en esa comunidad hermanos dispuestos a escuchar y acoger el mensaje eucarístico de Eten. Ese vínculo se fortaleció cuando, tiempo después, fueron los fieles de Chosica quienes viajaron para ser recibidos en la tierra del milagro.


Para el grupo, recibir a estos hermanos fue motivo de emoción y de gratitud. Estos encuentros confirman que la devoción a la Eucaristía une a los pueblos y que el Milagro Eucarístico de Eten sigue despertando fe más allá de sus fronteras. El grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 continuará con sus misas mensuales y con su labor de difusión, convencido de que compartir la fe es la mejor manera de vivirla.
