En la cuna franciscana de Barranco el Niño del Milagro llama a la paciencia y a la santidad

La peregrinación itinerante del Divino Niño del Milagro Eucarístico de Eten llegó en julio a la parroquia San Francisco de Asís, en la Plaza San Francisco de Barranco, donde se celebró la Misa Dominical. El encuentro sumó una nueva parada al recorrido, desde 2023, por más de una decena de distritos de Lima, y que en 2026 se vive como una auténtica novena espiritual de preparación para la visita apostólica del Papa León XIV al Perú, prevista para noviembre. No fue casual que la cita se diera precisamente bajo el techo de un templo franciscano: fueron los propios Padres Franciscanos quienes atendían la doctrina de Eten en 1649, cuando ocurrió el milagro que hoy la imagen recuerda en cada parroquia que visita.

La homilía central estuvo a cargo del padre Jorge Cajo Rodríguez, OFM, quien tomó como punto de partida la parábola evangélica del trigo y la cizaña para hablar de la convivencia entre el bien y el mal en el corazón del creyente. El religioso franciscano explicó que, así como se siembra el trigo para convertirlo en harina y pan, el enemigo siembra la cizaña en medio del sembrío, y que intentar arrancarla antes de tiempo corre el riesgo de dañar también el trigo bueno. Por ello, recordó, Dios pide paciencia a un mundo que quiere resultados inmediatos: al final de la cosecha, la cizaña será apartada y quemada, mientras que el trigo se recogerá para un buen destino.

El padre Cajo invitó a los fieles a vivir alerta y vigilantes para no caer en el pecado, subrayando que la Iglesia está formada por santos y pecadores, y que ni siquiera los santos estuvieron libres de faltas. Todos, insistió, estamos llamados a la santidad, y esa meta solo es posible apoyados en la misericordia de Dios. En representación del grupo Milagro Eucarístico Perú 1649, la hermana Rosa Rodríguez Esqueche entregó un cuadro al padre Cajo con un collage de fotografías de las visitas del Santo Padre a Ciudad Eten.

La misa contó con la presencia de la imagen de la Virgen del Carmen junto a la del Divino Niño del Milagro, que apareció en Eten en 1649 en el interior de una hostia consagrada, en un templo que en aquel entonces también estaba al cuidado de religiosos franciscanos. La tradición recuerda dos fechas centrales de aquella historia: el 2 de junio, fiesta del Corpus Christi, y el 22 de julio, día de Santa María Magdalena, patrona de Eten, jornada que este año coincidió con la semana de la visita de la sagrada imagen a Barranco.

Durante el mensaje también se recordó el vínculo entre esta devoción y el Papa León XIV, quien en sus años como obispo de Chiclayo visitó en numerosas ocasiones Eten y expresó su deseo de que la devoción nacida en 1649 crezca hasta alcanzar una dimensión internacional. Fue también en esa etapa que se impulsó el proyecto para construir un santuario dedicado al Divino Niño del Milagro, una obra que la comunidad sigue esperando ver hecha realidad. Con la visita del Santo Padre a Lima confirmada para noviembre, el grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 mantiene viva la esperanza de que el itinerario del Papa incluya un encuentro con la imagen del Niño de Eten.

El grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 agradeció a la comunidad franciscana de San Francisco de Asís y a los fieles de Barranco por la calurosa acogida a la sagrada imagen, y renovó la invitación a las familias de Lima a sumarse a esta peregrinación mensual que, desde 2023, mes a mes, sigue llevando la historia del único milagro eucarístico del Perú a nuevas parroquias, en camino hacia el abrazo del pueblo peruano al Papa León XIV.

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