Unidos en la fe: emotivo homenaje en el hermano distrito de Puerto Eten

Con el corazón rebosante de gratitud y devoción, el grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 se reunió en la casa del hermano Eduardo Liza Serrán, en el histórico distrito de Puerto Eten, para rendir un sentido y conmovedor homenaje al Divino Niño del Milagro.

Recordar este acontecimiento sagrado no es solo mirar al pasado, sino reconocer la presencia viva de Jesús en la Eucaristía, un momento histórico que sigue marcando profundamente la identidad de esta tierra norteña.

Los anales de la historia religiosa recuerdan que el 2 de junio y el 22 de julio de 1649, en el templo de la Villa de Eten, en la hostia consagrada apareció la imagen de un niño hermoso con su túnica morada. Este prodigio único, reconocido por la Iglesia, convirtió a Eten en uno de los centros eucarísticos más importantes del continente y del mundo, uniendo eternamente a Puerto Eten y Ciudad Eten en el fervor hacia la Eucaristía.

Una oración por los hogares

Durante este encuentro de fe y fraternidad, los integrantes del grupo elevaron su plegaria al Niño del Milagro pidiendo que su bendición descienda sobre cada hogar de Puerto Eten, Ciudad Eten y de todo el Perú. Que su luz guíe y proteja a todas las familias y a cada devoto fiel que, con amor constante, mantiene viva esta sagrada tradición.

«¡Gracias a quienes nos acompañaron en este momento de oración y fraternidad! Que el amor a la Eucaristía siga siendo nuestro mayor testimonio», expresaron los organizadores al concluir la jornada.

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