La labor de evangelización del grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 continúa dejando una huella de esperanza y renovación espiritual en los corazones de los fieles peruanos. Tras su paso por la catedral de Lima (enero) y la catedral de Carabayllo en Comas (febrero), la sagrada imagen llegó a la Catedral de la Diócesis de Lurín, donde una comunidad vibrante se reunió para exaltar la presencia real de Jesús Sacramentado. Detrás de esta misión, se encuentra el esfuerzo incansable de una familia unida por la devoción que haceposible que cada kilómetro recorrido se transforme en un testimonio de fe y desprendimiento bajo el amparo de la Preciosa Sangre de Cristo.
Durante la celebración eucarística en Lurín, el Padre Amadeo Raymi Mendoza ofreció una reflexión profunda sobre la fragilidad de la existencia y la promesa de la vida eterna. En sus palabras, el sacerdote exhortó a los presentes a no esperar la ausencia para valorar a los seres queridos, recordando que el cristiano debe apostar decididamente por la vida en todas sus etapas. «Dios nos quiere con vida en la eternidad, ese es el mensaje de la resurrección», enfatizó el Padre Amadeo, instando a los fieles a permitir que la Palabra de Dios y la Eucaristía los inunden con el Espíritu de Jesús, transformándolos en una comunidad verdaderamente solidaria y comprometida con el prójimo.
Con el corazón agradecido por los frutos espirituales recogidos en Lurín, el grupo Milagro Eucarístico Perú 1649 ya se prepara para su siguiente estación misionera en el Callao. La invitación está abierta para la próxima misa que se llevará a cabo en la Parroquia San Pedro El Pescador, en Bellavista (Comunal Nº 2 – Ciudad del Pescador), el domingo 19 de abril a las 10:00 a.m. La celebración será oficiada por el Padre Walter Malca Rodas, quien recibirá a la comunidad para seguir difundiendo la grandeza de este milagro histórico que sigue latiendo en el centro de nuestra fe.






