El Obispo de Chiclayo, Mons. Edinson Edgardo Farfán Córdova, O.S.A., en conferencia de Prensa, realizada en el Santuario “Nuestra Señora de la Paz, afirmó que este 9,10 y 11 de febrero de 2026 se llevará a cabo en Chiclayo la JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO, en la que el tema será: “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”. Este tema y el lugar de este Santuario Diocesano en el que se desarrollará, fue elegido por el Papa León XIV.
Con motivo de esta importante celebración, el Santo Padre ha designado como su enviado especial al Cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI). La Jornada tendrá este año 2026 un carácter solemne y será celebrada en Chiclayo, diócesis que fue sede del ministerio episcopal del entonces monseñor Robert Prevost entre los años 2015 y 2023.
El tema elegido, inspirado en la figura evangélica del buen samaritano, pone en el centro el amor al prójimo expresado en gestos concretos de cercanía y cuidado. El samaritano no solo se conmueve ante el hombre herido, sino que se detiene, se inclina sobre él y asume su dolor. De este modo, el mensaje subraya que el amor auténtico implica cargar con el sufrimiento del otro, especialmente el de quienes viven la enfermedad en contextos de pobreza, aislamiento y soledad.
La Jornada Mundial del Enfermo, instituida por San Juan Pablo II en 1992, se presenta cada año como un tiempo privilegiado de oración, cercanía y reflexión, no solo para la comunidad eclesial, sino también para la sociedad civil, llamada a reconocer el rostro de Cristo en los hermanos y hermanas marcados por la enfermedad y la fragilidad.
Una Comisión viene preparando los detalles de esta Jornada y tiene como Coordinador General del evento al P. José Antonio Jacinto Fiestas. El lunes 9 arribarán a Chiclayo, las delegaciones de distintos lugares del mundo, el día martes 10 será la Jornada de estudio y reflexión en el Teatro del Colegio “Santo Toribio de Mogrovejo” de Chiclayo y el miércoles 11 de febrero se realizará la Jornada litúrgica en el Santuario “Nuestra Señora de la Paz”.
Esta celebración solemne en Chiclayo, permitirá a la Iglesia universal dirijir su mirada hacia América Latina, resaltando su testimonio de fe, esperanza y solidaridad. Al igual que el buen samaritano que se detiene en el camino y se inclina ante el herido, la comunidad cristiana está llamada hoy a detenerse ante quien sufre, ofreciendo un testimonio evangélico de compasión, servicio y amor que sana y dignifica.
